https://docs.google.com/document/edit?id=1YfPyI7mwIApUolEawJ1yzsFjibXBSwGuowreDb3aYQ4#
Saludos a tod@s
Adjunto envío la propuesta de intervención en ambientes de aprendizaje mediados por TIC. Quedo atenta a sus comentarios.
En contacto...
DOCENCIA
Este blog está diseñado para compartir los aprendizajes de este curso
viernes, 27 de agosto de 2010
jueves, 19 de agosto de 2010
REDES I
Cordial saludo:
Les presento una hipótesis de lo que puede ser la red en un curso que emplea TIC. En primer lugar, se observan las relaciones que se generan entre los estudiantes y el instrumento ( línea verde).Sin embargo, se obtiene una información que no trasciende, no genera reflexión y se queda sólo en la novedad por la actividad, pero no hay profundidad en la participación. También se observa cómo algunos están interesados por lo que la herramienta les presenta, pero les motiva más la interacción con sus pares ( el triángulo azul). Por otro lado, se encuentran los estudiantes que ni se muestran motivación por el instrumento y ni por la información que les proporciona y permanecen al margen relacionándose sólo con sus compañeros o, en algunos casos, asumiendo la actitud pasiva del presencialismo (cuadrado verde) . Sin embargo, existen algunos que están en constante interación con el docente y el objeto de aprendizaje y es en esta red (línea amarilla) en la cual el aprendizaje se torna mediado por el docente y el objeto virtual de aprendizaje, alcanzando los propósitos de la actividad. Las relaciones que se generan entre los estudiantes son señaladas por las líneas de color naranja. Algunos trascienden el saber fuera del aula de clase y comparten con otros compañeros. En cambio otros ( la línea amarilla) sólo encuentran la pertinencia del uso de las TIC con propósitos educativos en el aula.
Infortunadamente, la línea amarilla se encuentra incipiente, y sólo va en dirección docente-estudiante. Aún falta mayor apropiación, autonomía y autoregulación para generar una comunicación bidireccional.
En contacto...
Les presento una hipótesis de lo que puede ser la red en un curso que emplea TIC. En primer lugar, se observan las relaciones que se generan entre los estudiantes y el instrumento ( línea verde).Sin embargo, se obtiene una información que no trasciende, no genera reflexión y se queda sólo en la novedad por la actividad, pero no hay profundidad en la participación. También se observa cómo algunos están interesados por lo que la herramienta les presenta, pero les motiva más la interacción con sus pares ( el triángulo azul). Por otro lado, se encuentran los estudiantes que ni se muestran motivación por el instrumento y ni por la información que les proporciona y permanecen al margen relacionándose sólo con sus compañeros o, en algunos casos, asumiendo la actitud pasiva del presencialismo (cuadrado verde) . Sin embargo, existen algunos que están en constante interación con el docente y el objeto de aprendizaje y es en esta red (línea amarilla) en la cual el aprendizaje se torna mediado por el docente y el objeto virtual de aprendizaje, alcanzando los propósitos de la actividad. Las relaciones que se generan entre los estudiantes son señaladas por las líneas de color naranja. Algunos trascienden el saber fuera del aula de clase y comparten con otros compañeros. En cambio otros ( la línea amarilla) sólo encuentran la pertinencia del uso de las TIC con propósitos educativos en el aula.
Infortunadamente, la línea amarilla se encuentra incipiente, y sólo va en dirección docente-estudiante. Aún falta mayor apropiación, autonomía y autoregulación para generar una comunicación bidireccional.
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miércoles, 18 de agosto de 2010
MODERACIÓN, CUESTIÓN DE LENGUAJE!
Cordial saludo a tod@s:
Me animo al saber que el profe Diego Leal ha comentado en mi blog. ¡Buena estrategia de moderación!
Después de leer los documentos propuestos para esta semana, encuentro muy claro que la moderación tiene que ver con el lenguage que el docente emplea para interactuar con su grupo. Cuando hablo de lenguaje, no sólo hablo del lenguage verbal o escrito, hablo además y principalmente del lenguage que se intuye del manejo de recursos, herramientas y construcciones que él propone en el ambiente virtual.
Realmente encuentro pertinentes los documentos sugeridos para el desarrollo de esta temática por la claridad con la que son expuestos los conceptos.A medida que iba realizando mis lecturas, hacía un contraste con mi práctica docente previa en cursos virtuales. De dicho análisis puedo mencionar que no había hecho interiorización de algunos conceptos necesarios para moderar efectivamente cursos virtuales, pues sólo me limitaba a responder y enviar mensajes, calificar trabajos y abrir foros. Por consiguiente, nunca se llegó a la consolidación de una comunidad virtual, pues , cuando las dificultades técnicas o metodológicas surgían, la velocidad de retroalimentación no era lo suficientemente adecuada para atender las necesidades educativas de los estudiantes.
Infortunadamente, apenas ahora me doy cuenta de esa realidad que surgió como producto de la arbitrariedad que al tecnificar las prácticas educativas en una institución, sin tener en cuenta a la comunidad académica y sus necesidades de formación.Ahora comprendo el porqué de los altos índices de deserción y la baja calidad en los procesos académicos y administrativos, pues cuando la tecnología ingresa sin reflexión, se queda en la mera instrumentalización sin el consecuente acompañamiento pedagógico.
Conceptos como motivación, socialización, intercambio de información, construcción del conocimiento y desarrollo, se daban por sentados, sólo bastaba la tecnificación de los procesos educativos para que se llevaran a cabo...¡Nada más alejado de los verdaderos propósitos del uso de TIC en educación!
Volviendo a lo que mencioné en un comienzo respecto al lenguaje , se hace necesario que el docente fortalezca su habilidad de moderación y conciliación, ya que en cada curso y en cada grupo será distinto el enfoque que se asuma para propiciar desarrollos en los estudiantes.
Como se lee, el asunto de la moderación tiene que ver con la presencia ( no presencialidad) del docente en el ambiente virtual. Algunas presencias son imperceptibles como en este curso con el profe Diego Leal, que aunque deja de lado su participación directa, si nos deja entreveer su presencia a través de estrategias como la que ha empleado hoy. También en las sesiones sincrónicas, podemos darnos cuenta del estudio y seguimiento que ha hecho de los procesos académicos de los estudiantes y de la dirección y enfoque en el que se va configurando nuestra comunidad.
En cambio, otras formas de moderación muestran al docente como una guía y un líder que bajo unos supuestos académicos y pedagógicos orienta las acciones del grupo. Esta estrategia me parece válida sobre todo en los primeros estadios de la formación mediada en Ambientes Virtuales de Aprendizaje.
En la próxima entrega haré un análisis un poco más detallado, sobre todo me interesa contrastar estas lecturas con el papel de moderación que realizo actualmente y la visualización de las redes que se generan en los cursos que modero...
En contacto.
Me animo al saber que el profe Diego Leal ha comentado en mi blog. ¡Buena estrategia de moderación!
Después de leer los documentos propuestos para esta semana, encuentro muy claro que la moderación tiene que ver con el lenguage que el docente emplea para interactuar con su grupo. Cuando hablo de lenguaje, no sólo hablo del lenguage verbal o escrito, hablo además y principalmente del lenguage que se intuye del manejo de recursos, herramientas y construcciones que él propone en el ambiente virtual.
Realmente encuentro pertinentes los documentos sugeridos para el desarrollo de esta temática por la claridad con la que son expuestos los conceptos.A medida que iba realizando mis lecturas, hacía un contraste con mi práctica docente previa en cursos virtuales. De dicho análisis puedo mencionar que no había hecho interiorización de algunos conceptos necesarios para moderar efectivamente cursos virtuales, pues sólo me limitaba a responder y enviar mensajes, calificar trabajos y abrir foros. Por consiguiente, nunca se llegó a la consolidación de una comunidad virtual, pues , cuando las dificultades técnicas o metodológicas surgían, la velocidad de retroalimentación no era lo suficientemente adecuada para atender las necesidades educativas de los estudiantes.
Infortunadamente, apenas ahora me doy cuenta de esa realidad que surgió como producto de la arbitrariedad que al tecnificar las prácticas educativas en una institución, sin tener en cuenta a la comunidad académica y sus necesidades de formación.Ahora comprendo el porqué de los altos índices de deserción y la baja calidad en los procesos académicos y administrativos, pues cuando la tecnología ingresa sin reflexión, se queda en la mera instrumentalización sin el consecuente acompañamiento pedagógico.
Conceptos como motivación, socialización, intercambio de información, construcción del conocimiento y desarrollo, se daban por sentados, sólo bastaba la tecnificación de los procesos educativos para que se llevaran a cabo...¡Nada más alejado de los verdaderos propósitos del uso de TIC en educación!
Volviendo a lo que mencioné en un comienzo respecto al lenguaje , se hace necesario que el docente fortalezca su habilidad de moderación y conciliación, ya que en cada curso y en cada grupo será distinto el enfoque que se asuma para propiciar desarrollos en los estudiantes.
Como se lee, el asunto de la moderación tiene que ver con la presencia ( no presencialidad) del docente en el ambiente virtual. Algunas presencias son imperceptibles como en este curso con el profe Diego Leal, que aunque deja de lado su participación directa, si nos deja entreveer su presencia a través de estrategias como la que ha empleado hoy. También en las sesiones sincrónicas, podemos darnos cuenta del estudio y seguimiento que ha hecho de los procesos académicos de los estudiantes y de la dirección y enfoque en el que se va configurando nuestra comunidad.
En cambio, otras formas de moderación muestran al docente como una guía y un líder que bajo unos supuestos académicos y pedagógicos orienta las acciones del grupo. Esta estrategia me parece válida sobre todo en los primeros estadios de la formación mediada en Ambientes Virtuales de Aprendizaje.
En la próxima entrega haré un análisis un poco más detallado, sobre todo me interesa contrastar estas lecturas con el papel de moderación que realizo actualmente y la visualización de las redes que se generan en los cursos que modero...
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lunes, 16 de agosto de 2010
MODERACIÓN?
SALUDOS A TOD@S
La discusión planteada para esta semana, al igual que el tema de la evaluación, tiene muchas aristas y enfoques desde las cuales puede ser aboradada. Comenzaré, primero, hablando sobre mi rol como tutora de cursos virtuales. Luego haré un pequeño comentatario sobre mis percepciones como estudiante de los mismos.
La moderación es un concepto del cual apenas me entero, lo cual no quiere decir que no lo he practicado en mis cursos. ¿Por qué? Infortunadamente, mi acceso a las TIC como espacios o ambientes virtuales de aprendizaje, fue un poco traumático en un principio, debido a la poca orientación brindada por la institución para la cual trabajaba . Sin embargo, al leer la teoría que se nos sugiere para documentar este tema, reconozco ciertos principios y técnicas que, como docente, siempre he tenido en cuenta para desarrollar mi labor. Es obvio que para ser un buen profesor, se deben poseer ciertas características que, independientemente de las herramientas que se utilicen, deben hacer de la práctica docente un ejercicio de interrelación con los estudiantes a través de la mediación con el conocimiento.
Por otro lado, la posición como estudiante, me permite tener una perspectiva distinta frente a las formas de moderación. Algunos docentes son constantes en la comunicación permanente, y eso está muy bien, sobre todo porque el estudiante se siente acompañado y con la retroalimentación respectiva de su trabajo. Entonces, el docente se convierte en un guía que indica el camino, orienta las acciones y modela las conductas. De alguna manera, no dista mucho de la posición asumida por los docentes durante la historia.
Al momento, nos encontramos en un curso, el cual me permite conocer otro tipo de interacción, una moderación que toma distancia del estudiante y simplemente le propone unas preguntas "inquisidoras" para que él mismo encuentre las respuestas y genere aprendizaje en la interacción con sus pares.
No estoy segura de cuál de las dos estrategias sea la más pertinente. Tal como lo plantea Kumaradivelu: - no hay un método específico en pedagogía, cada práctica corresponde a los criterios de practicidad, particularidad y posibilidad. En el caso de la moderación, cada docente asume su rol de acuerdo con el diagnóstico previo que haga del grupo y de de los propósitos de enseñanza del curso.
En ese sentido, es interesante observar las diferencias entre estos dos estilos de moderación, ya que se percibe el cambio de roles con respecto a la enseñanza tradicional. Más que un cambio de mediación, lo que cambia es la manera de acercarse al conocimiento y la preponderacia que se le da a la construcción por parte del estudiante.
Por otro lado, la tecnología que se emplea en educación, no debe pasar de ser un útil, una herramienta para optimizar las prácticas pedagógicas. Se debe dejar de lado la visión tecnófila en la educación pues la tecnificación, sin reflexión, nos conduce a una instrumentalización de la práctica docente, lo cual conllevará al activismo y sin cohesión.
Algo importante que se ha aprendido en este curso es lo atinente a la interacción entre pares y con el docente. Por tal motivo la tecnología se convierte en un gran medio para lograr dichas conexiones que propician la dialéctica y el debate de ideas. Lo más interesante es que cada estudiante ha buscado su propia forma de participación en el curso ( su propia voz), fortaleciendo, así, la individualidad, en el sentido de que cada uno encuentra su propia forma de abordar los aprendizajes, pero también está la colectividad, ya que somos un grupo que está construyendo aprendizaje por medio de sus productos intelectuales particulares...
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La discusión planteada para esta semana, al igual que el tema de la evaluación, tiene muchas aristas y enfoques desde las cuales puede ser aboradada. Comenzaré, primero, hablando sobre mi rol como tutora de cursos virtuales. Luego haré un pequeño comentatario sobre mis percepciones como estudiante de los mismos.
La moderación es un concepto del cual apenas me entero, lo cual no quiere decir que no lo he practicado en mis cursos. ¿Por qué? Infortunadamente, mi acceso a las TIC como espacios o ambientes virtuales de aprendizaje, fue un poco traumático en un principio, debido a la poca orientación brindada por la institución para la cual trabajaba . Sin embargo, al leer la teoría que se nos sugiere para documentar este tema, reconozco ciertos principios y técnicas que, como docente, siempre he tenido en cuenta para desarrollar mi labor. Es obvio que para ser un buen profesor, se deben poseer ciertas características que, independientemente de las herramientas que se utilicen, deben hacer de la práctica docente un ejercicio de interrelación con los estudiantes a través de la mediación con el conocimiento.
Por otro lado, la posición como estudiante, me permite tener una perspectiva distinta frente a las formas de moderación. Algunos docentes son constantes en la comunicación permanente, y eso está muy bien, sobre todo porque el estudiante se siente acompañado y con la retroalimentación respectiva de su trabajo. Entonces, el docente se convierte en un guía que indica el camino, orienta las acciones y modela las conductas. De alguna manera, no dista mucho de la posición asumida por los docentes durante la historia.
Al momento, nos encontramos en un curso, el cual me permite conocer otro tipo de interacción, una moderación que toma distancia del estudiante y simplemente le propone unas preguntas "inquisidoras" para que él mismo encuentre las respuestas y genere aprendizaje en la interacción con sus pares.
No estoy segura de cuál de las dos estrategias sea la más pertinente. Tal como lo plantea Kumaradivelu: - no hay un método específico en pedagogía, cada práctica corresponde a los criterios de practicidad, particularidad y posibilidad. En el caso de la moderación, cada docente asume su rol de acuerdo con el diagnóstico previo que haga del grupo y de de los propósitos de enseñanza del curso.
En ese sentido, es interesante observar las diferencias entre estos dos estilos de moderación, ya que se percibe el cambio de roles con respecto a la enseñanza tradicional. Más que un cambio de mediación, lo que cambia es la manera de acercarse al conocimiento y la preponderacia que se le da a la construcción por parte del estudiante.
Por otro lado, la tecnología que se emplea en educación, no debe pasar de ser un útil, una herramienta para optimizar las prácticas pedagógicas. Se debe dejar de lado la visión tecnófila en la educación pues la tecnificación, sin reflexión, nos conduce a una instrumentalización de la práctica docente, lo cual conllevará al activismo y sin cohesión.
Algo importante que se ha aprendido en este curso es lo atinente a la interacción entre pares y con el docente. Por tal motivo la tecnología se convierte en un gran medio para lograr dichas conexiones que propician la dialéctica y el debate de ideas. Lo más interesante es que cada estudiante ha buscado su propia forma de participación en el curso ( su propia voz), fortaleciendo, así, la individualidad, en el sentido de que cada uno encuentra su propia forma de abordar los aprendizajes, pero también está la colectividad, ya que somos un grupo que está construyendo aprendizaje por medio de sus productos intelectuales particulares...
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miércoles, 11 de agosto de 2010
PANÓPTICA DE LA EVALUACIÓN EN LA ESCUELA
Saludos a tod@s:
De acuerdo con el rastreo de las prácticas evaluativas que he realizado, encuentro que la evaluación sumativa aún ocupa el papel preponderante en los ámbitos educativos.De lado queda la evaluación formativa y autoreflexiva...tanto así que cuando uno le pregunta a los estudiantes por su autoevaluación, ellos miran al suelo y respoden, "yo no sé, profe, lo que usted ME QUIERA PONER..." y términos como co evaluación son inexistentes en el lenguage del aula. Algunos docentes toman la evaluación como algo punitivo, es decir esta es la "venganza" por los momentos en los que (por mi incapacidad de planear actividades pertinentes) me he sentido ignorado y desplazado de la realidad escolar.
Sí, al parecer el panorama se torna agresivo y no es de extrañar que los estudiantes no entiendan, ni marchen al ritmo del educador que intenta darles perspectivas distintas...
Infortunadamente, los docentes no se toman su tiempo para realizar procesos evaluativos que generen discusión y argumentación en sus estudiantes, se dedican, más bien a contabilizar la cantidad de contenido que el estudiante logró almacenar en un tiempo determinado, basado en sus propios criterios, que en ocasiones surgen de momentos acalorados de confrontación en el aula. En líneas generales, aún se evalúa desde la visión del conductismo y con una postura heterónoma.
Tal como lo mencioné en mi primera intervención de esta semana, evaluar para mí es una tarea complicadísima, pues siempre he tenido la visión íntegra de los procesos evaluativos y un número o un concepto, significa poco en mi práctica pedagógica, incluso, se queda corto para evaluar mi trabajo académico en mi rol de estudiante. Sin embargo, y al estar inmersa en el sistema educativo colombiano, debo realizar esa tarea, no sin antes permitirle al estudiante que haga reflexión sobre sus procesos académicos. Buena parte del tiempo de la clase lo utilizo para exponer los propósitos de aprendizaje de las actividades planeadas y también para clarificar, de antemano, los criterios de evaluación. En ocasiones, siento que es un tiempo perdido, ya que los estudiantes en el aula o frente al trabajo académico quieren más acción que reflexión ( ya que nunca les han propiciado estos espacios de introspección). No obstante, procuro no perder el estilo de enseñanza-reflexiva, ya que sé que poco a poco los estudiantes valorarán estas prácticas que buscan generar otro tipo de actitudes en el aula.
Existen docentes que subvaloran la opinión de los estudiantes, bajo el supuesto de que no tienen los criterios suficientes para intervenir su aprendizaje. Estos docentes aún poseen una visión unilateral de la educación y sosienen que, como lo sugería el profesor Diego en sus preguntas motivadoras iniciales," siempre se ha hecho así "," así ha funcionado y no hay motivos para generar cambios, porque siempre que se hacen, va en detrimento de la calidad educativa". Ellos mismos no hacen lectura de las situaciones académicas que los rodean: cantidad de estudiantes repitentes, desertores y desmotivados frente a la práctica educativa. Se limitan a culpar a los estudiantes, a los padres, al sistema, a los medios de comunicación, a las TIC...Jamás vuelven el dedo acusador hacia ellos mismos, ni cuestionan su práctica ni el deseo que todos tienen de obtener resultados distintos utilizando los mismos métodos.
Me pregunto si existe alguna forma de generar cambios en una sociedad formada de esta manera...
En contacto...
De acuerdo con el rastreo de las prácticas evaluativas que he realizado, encuentro que la evaluación sumativa aún ocupa el papel preponderante en los ámbitos educativos.De lado queda la evaluación formativa y autoreflexiva...tanto así que cuando uno le pregunta a los estudiantes por su autoevaluación, ellos miran al suelo y respoden, "yo no sé, profe, lo que usted ME QUIERA PONER..." y términos como co evaluación son inexistentes en el lenguage del aula. Algunos docentes toman la evaluación como algo punitivo, es decir esta es la "venganza" por los momentos en los que (por mi incapacidad de planear actividades pertinentes) me he sentido ignorado y desplazado de la realidad escolar.
Sí, al parecer el panorama se torna agresivo y no es de extrañar que los estudiantes no entiendan, ni marchen al ritmo del educador que intenta darles perspectivas distintas...
Infortunadamente, los docentes no se toman su tiempo para realizar procesos evaluativos que generen discusión y argumentación en sus estudiantes, se dedican, más bien a contabilizar la cantidad de contenido que el estudiante logró almacenar en un tiempo determinado, basado en sus propios criterios, que en ocasiones surgen de momentos acalorados de confrontación en el aula. En líneas generales, aún se evalúa desde la visión del conductismo y con una postura heterónoma.
Tal como lo mencioné en mi primera intervención de esta semana, evaluar para mí es una tarea complicadísima, pues siempre he tenido la visión íntegra de los procesos evaluativos y un número o un concepto, significa poco en mi práctica pedagógica, incluso, se queda corto para evaluar mi trabajo académico en mi rol de estudiante. Sin embargo, y al estar inmersa en el sistema educativo colombiano, debo realizar esa tarea, no sin antes permitirle al estudiante que haga reflexión sobre sus procesos académicos. Buena parte del tiempo de la clase lo utilizo para exponer los propósitos de aprendizaje de las actividades planeadas y también para clarificar, de antemano, los criterios de evaluación. En ocasiones, siento que es un tiempo perdido, ya que los estudiantes en el aula o frente al trabajo académico quieren más acción que reflexión ( ya que nunca les han propiciado estos espacios de introspección). No obstante, procuro no perder el estilo de enseñanza-reflexiva, ya que sé que poco a poco los estudiantes valorarán estas prácticas que buscan generar otro tipo de actitudes en el aula.
Existen docentes que subvaloran la opinión de los estudiantes, bajo el supuesto de que no tienen los criterios suficientes para intervenir su aprendizaje. Estos docentes aún poseen una visión unilateral de la educación y sosienen que, como lo sugería el profesor Diego en sus preguntas motivadoras iniciales," siempre se ha hecho así "," así ha funcionado y no hay motivos para generar cambios, porque siempre que se hacen, va en detrimento de la calidad educativa". Ellos mismos no hacen lectura de las situaciones académicas que los rodean: cantidad de estudiantes repitentes, desertores y desmotivados frente a la práctica educativa. Se limitan a culpar a los estudiantes, a los padres, al sistema, a los medios de comunicación, a las TIC...Jamás vuelven el dedo acusador hacia ellos mismos, ni cuestionan su práctica ni el deseo que todos tienen de obtener resultados distintos utilizando los mismos métodos.
Me pregunto si existe alguna forma de generar cambios en una sociedad formada de esta manera...
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lunes, 9 de agosto de 2010
EVALUAR LA EVALUACIÓN II
Saludos a tod@s
Gracias por sus comentarios, son realmente enrriquecedores ya que aportan mucho a las discusiones que se están generando.
He sido docente de cursos virtuales durante 4 años. Al comienzo fue una experiencia "traumática", ya que no conocía la multiplicidad de herramientas que estos cursos tienen para la interacción con los estudiantes inscritos. Entonces, cae uno en la retórica de: "estos espacios son dehumanizantes" o "no es lo mismo a cuándo uno tiene el estudiante en frente".
En estos momentos, valoro el haber superado esta fobia inicial propiciada por el desconocimiento y la falta de amplitud intelectual para entender el concepto.
Con el paso de los días, descubrí una a una la gran cantidad de herramientas que los ambientes virtuales tienen para la interacción con los estudiantes. Sobretodo, porque tenía que enfrentarme a un público novato en el manejo de estos ambientes educativos. Encontré que la motivación, la regulación y la interacción son los pilares que aseguran un aprendizaje mediado exitoso. Cuando un estudiante envía su mensaje y éste es contestado a los dos o tres días, la situación se convierte en un obstáculo fehaciente para su proceso académico, pues el estudiante se siente solo, aislado y sin acompañamiento efectivo. Si a eso le sumamos que viene de una educación heterónoma centrada en el docente, se decide por la deserción o la cancelación del curso.
El papel del docente en estos casos es ser la compañía efectiva que impulse a cambiar estos patrones de comportamiento. En ocasiones, resulta muy fácil decir que el estudiante es un facilista o un irresponsable cuando no cumple con las expectativas generadas en comienzo. Sin embargo, me pregunto, ¿no será más bien que el docente ha sido incapaz de crear un ambiente adecuado para el aprendizaje? ¿ha partido de un diagnóstico previo de las potencialidades y carencias de los estudiantes a su cargo? Eran todas esas las preguntas que yo me hacía cuando trabajaba como tutora de cursos virtuales y observaba con tristeza cómo los estudiantes en vez de cuestionarse o indagar decidian sin más desertar de un proceso que desde todo punto de vista era inversión en tiempo y dinero.
Cada vez traté de incorporar nuevas y mejores herramientas a la enseñanza de los cursos. De todo lo anterior concluyo que, para el estudiante, más que encontrar respuestas precisas a sus respuestas, necesita saberse acompañado en un proceso mediado.
Por otro lado, como estudiante de cursos virtuales me he servido del bagaje anterior para analizar retro y prospectivamente mi proceso académico. Insisto en afirmar que para lograr aprendizajes en ambientes virtuales se hace necesaria la interacción y la autorregulación lo cual conlleva a mantener la motivación extrínseca, ya que la motivación intrínseca es una facultad que cada estudiante maneja individualmente de acuerdo con sus propias circunstancias.
En contacto...
Gracias por sus comentarios, son realmente enrriquecedores ya que aportan mucho a las discusiones que se están generando.
He sido docente de cursos virtuales durante 4 años. Al comienzo fue una experiencia "traumática", ya que no conocía la multiplicidad de herramientas que estos cursos tienen para la interacción con los estudiantes inscritos. Entonces, cae uno en la retórica de: "estos espacios son dehumanizantes" o "no es lo mismo a cuándo uno tiene el estudiante en frente".
En estos momentos, valoro el haber superado esta fobia inicial propiciada por el desconocimiento y la falta de amplitud intelectual para entender el concepto.
Con el paso de los días, descubrí una a una la gran cantidad de herramientas que los ambientes virtuales tienen para la interacción con los estudiantes. Sobretodo, porque tenía que enfrentarme a un público novato en el manejo de estos ambientes educativos. Encontré que la motivación, la regulación y la interacción son los pilares que aseguran un aprendizaje mediado exitoso. Cuando un estudiante envía su mensaje y éste es contestado a los dos o tres días, la situación se convierte en un obstáculo fehaciente para su proceso académico, pues el estudiante se siente solo, aislado y sin acompañamiento efectivo. Si a eso le sumamos que viene de una educación heterónoma centrada en el docente, se decide por la deserción o la cancelación del curso.
El papel del docente en estos casos es ser la compañía efectiva que impulse a cambiar estos patrones de comportamiento. En ocasiones, resulta muy fácil decir que el estudiante es un facilista o un irresponsable cuando no cumple con las expectativas generadas en comienzo. Sin embargo, me pregunto, ¿no será más bien que el docente ha sido incapaz de crear un ambiente adecuado para el aprendizaje? ¿ha partido de un diagnóstico previo de las potencialidades y carencias de los estudiantes a su cargo? Eran todas esas las preguntas que yo me hacía cuando trabajaba como tutora de cursos virtuales y observaba con tristeza cómo los estudiantes en vez de cuestionarse o indagar decidian sin más desertar de un proceso que desde todo punto de vista era inversión en tiempo y dinero.
Cada vez traté de incorporar nuevas y mejores herramientas a la enseñanza de los cursos. De todo lo anterior concluyo que, para el estudiante, más que encontrar respuestas precisas a sus respuestas, necesita saberse acompañado en un proceso mediado.
Por otro lado, como estudiante de cursos virtuales me he servido del bagaje anterior para analizar retro y prospectivamente mi proceso académico. Insisto en afirmar que para lograr aprendizajes en ambientes virtuales se hace necesaria la interacción y la autorregulación lo cual conlleva a mantener la motivación extrínseca, ya que la motivación intrínseca es una facultad que cada estudiante maneja individualmente de acuerdo con sus propias circunstancias.
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domingo, 8 de agosto de 2010
EVALUAR LA EVALUACIÓN
SALUDOS A TOD@S
Aquí comienza una nueva semana llena de aprendizajes y de reflexiones...Continúo en espera de que mis "seguidores" aporten a la discución que les propongo. ¿Será que existe algún problema técnico? Les agradezco que me lo hagan saber.
La evaluación es un concepto que ha sufrido profundas tranformaciones a lo largo de la historia de la pedagogía e inclusive del hombre. De acuerdo con lo que he leído, Sócrates no evaluaba a sus alumnos,simplemente les preguntaba y les instaba a interiorizar , recuerden el famoso: "Conócete a ti mismo".
Pero...¿en qué momento se convirtió la evaluación en parte importante e imprescindible del proceso educativo?
Creo que la respuesta la podríamos encontrar en la modernidad, cuando la escuela tornó hacerse masiva y para acceder a nuevos conocimientos se requería recapitular los anteriores. Es decir, la escuela ha condicionado buena parte de su función educativa a las demandas del sistema económico. No en vano Napoleón masificó el Liceo como una estrategia de poder, para hacer que el pueblo accediera a una educación en profundidad que correspondiera con sus estrategias políticas.
Ahora bien, ¿cuándo nos damos cuenta de estos recorridos? sólo cuando tenemos una visión holística del aprendizaje, que infortunadamente, la escuela -tal y como está estructurada en este momento- ni propicia, ni dinamiza.
Es decir, la evaluación de procesos educativos ha estado al servicio de sistemas políticos o de producción que buscan hacer individuos competentes y capaces para involucrarse a un sistema politico-económico-ideológico determinado.
Sin embargo, últimamente, se han percibido movimientos muy interesantes que buscan cambiar esa situación. Nótese cómo la co evaluación y la auto evaluación ya surgen como estrategias de medición de procesos académicos. Es edificante observar que los docentes de educación posgradual orientan sus prácticas evaluativas hacia estas dos instancias, con la intención de tener insumos más objetivos para la calificación.
El problema surge cuándo los docentes de la educación básica aún no entienden , ni propician este tipo de reflexiones, dejando de lado la opinión personal del estudiante que es en últimas el directo responsable de su aprendizaje.
La evaluación es útil para cada persona siempre y cuando la vea como un insumo más para su cualificación académica. Nada dice un número o un concepto cuando no está acompañado de una retroalimentación efectiva por parte del docente o de un cambio de actitud hacia su aprendizaje , por parte del estudiante.
Considero que cada persona asume la evaluación desde diversos puntos de vista y de acuerdo con su formación previa. Por ejemplo,si una persona estuvo expuesta a procesos educativos conductistas, en los cuales la evaluación heterónoma era la regla, es obvio que en su vida posterior asumirá la evaluación como una experiencia "traumatizante" y de poco valor motivacional. Si por el contrario ha sido una persona educada en la autonomía, la autoreflexión y la autorregulación, encontrará la evaluación como algo más que pruebas que me permiten alcanzar otros niveles de aprendizaje, asumirá la evaluación como una buena medida de su aprendizaje que le permitirá analizar sus fallas para tomar los correctivos necesarios con el de optimizar su trabajo académico. Infortunadamente, el sistema educativo actual y mucho más el colombiano dista mucho de permitirle a los estudiantes alcanzar tal nivel de autonomía e introspección.
Dejo esta entrada por ahora en espera de algún cibernauta que desee ampliar la discusión y debatir mi opinión...
En permanente contacto.
Aquí comienza una nueva semana llena de aprendizajes y de reflexiones...Continúo en espera de que mis "seguidores" aporten a la discución que les propongo. ¿Será que existe algún problema técnico? Les agradezco que me lo hagan saber.
La evaluación es un concepto que ha sufrido profundas tranformaciones a lo largo de la historia de la pedagogía e inclusive del hombre. De acuerdo con lo que he leído, Sócrates no evaluaba a sus alumnos,simplemente les preguntaba y les instaba a interiorizar , recuerden el famoso: "Conócete a ti mismo".
Pero...¿en qué momento se convirtió la evaluación en parte importante e imprescindible del proceso educativo?
Creo que la respuesta la podríamos encontrar en la modernidad, cuando la escuela tornó hacerse masiva y para acceder a nuevos conocimientos se requería recapitular los anteriores. Es decir, la escuela ha condicionado buena parte de su función educativa a las demandas del sistema económico. No en vano Napoleón masificó el Liceo como una estrategia de poder, para hacer que el pueblo accediera a una educación en profundidad que correspondiera con sus estrategias políticas.
Ahora bien, ¿cuándo nos damos cuenta de estos recorridos? sólo cuando tenemos una visión holística del aprendizaje, que infortunadamente, la escuela -tal y como está estructurada en este momento- ni propicia, ni dinamiza.
Es decir, la evaluación de procesos educativos ha estado al servicio de sistemas políticos o de producción que buscan hacer individuos competentes y capaces para involucrarse a un sistema politico-económico-ideológico determinado.
Sin embargo, últimamente, se han percibido movimientos muy interesantes que buscan cambiar esa situación. Nótese cómo la co evaluación y la auto evaluación ya surgen como estrategias de medición de procesos académicos. Es edificante observar que los docentes de educación posgradual orientan sus prácticas evaluativas hacia estas dos instancias, con la intención de tener insumos más objetivos para la calificación.
El problema surge cuándo los docentes de la educación básica aún no entienden , ni propician este tipo de reflexiones, dejando de lado la opinión personal del estudiante que es en últimas el directo responsable de su aprendizaje.
La evaluación es útil para cada persona siempre y cuando la vea como un insumo más para su cualificación académica. Nada dice un número o un concepto cuando no está acompañado de una retroalimentación efectiva por parte del docente o de un cambio de actitud hacia su aprendizaje , por parte del estudiante.
Considero que cada persona asume la evaluación desde diversos puntos de vista y de acuerdo con su formación previa. Por ejemplo,si una persona estuvo expuesta a procesos educativos conductistas, en los cuales la evaluación heterónoma era la regla, es obvio que en su vida posterior asumirá la evaluación como una experiencia "traumatizante" y de poco valor motivacional. Si por el contrario ha sido una persona educada en la autonomía, la autoreflexión y la autorregulación, encontrará la evaluación como algo más que pruebas que me permiten alcanzar otros niveles de aprendizaje, asumirá la evaluación como una buena medida de su aprendizaje que le permitirá analizar sus fallas para tomar los correctivos necesarios con el de optimizar su trabajo académico. Infortunadamente, el sistema educativo actual y mucho más el colombiano dista mucho de permitirle a los estudiantes alcanzar tal nivel de autonomía e introspección.
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